Anderson Silva es un gran luchador.No, ya lo sé, no es ninguna revelación que sorprenda, y menos una que sea interesante. Después de los tres minutos en los que liquidó a Forrest Griffin el sábado por la noche, el público de AMM ha decidido que Silva sea celebrado una vez más.
Se espera que sea así después de una performance en la que demostró tanta violencia y habilidad. Griffin lanzó 35 golpes a la cabeza de Silva y aterrizó uno, literalmente. Silva noqueó a Griffin en la lona tres veces. En caso de que no te gusten mucho las matemáticas, eso quiere decir que Silva en realidad noqueó a Griffin tres veces más que las ocasiones en las que Griffin apenas tocó su cara. Sin embargo, lo que se ha pasado por alto en los debates concernientes a las habilidades de Silva son sus logros.
La supremacía de Silva ante Griffin no es sólo una señal técnica del paso del tiempo o una prueba que presagia una carrera exitosa en el peso pesado. En realidad ha establecido un parámetro sobresaliente de un logro en el peso-por-peso: Con la victoria, Silva se ha convertido en el primer luchador en la corta historia de este deporte en superar a cinco oponentes top en tres divisiones.
Por supuesto, Silva primero se convertido en una súper estrella en el peso mediano. Pero antes de destruir a Rich Franklin, incluso antes de su reinado en Pride, Silva era uno de los mejores en el peso welter. Hace ocho años, llegó a Osaka y se quedó con el título de Shooto en las 168 libras que era de Hayato Mach Sakurai, quien era considerado por muchos como el mejor luchador del peso-por-peso en ese momento.
De hecho, detrás de esa victoria, Silva iba a hacer su debut en UFC, en UFC 34, para enfrentar a el campeón de ese entonces, Carlos Newton. El contrato exclusivo que Zuffa quería para Silva no le cerró a The Spider o a sus managers de Chute Boxe, quienes querían mantener las puertas de Pride y de Meca Vale Tudo abiertas. Si no piensa lo diferente que iba a ser la historia si Silva se subía al Octagon en '01 y Matt Hughes no bombardeaba su camino hacia la gloria.
Sin embargo, es extraño que la victoria ante Sakurai sea tan ignorada cuando fue el primer gran momento de Silva y un logro que resiste la prueba del tiempo. ¿Cuán a menudo un luchador destrona a un rey del peso-por-peso? Seguro, cuando Silva pierda, el mundo no lo olvidará en ocho años -- al menos espero que no.
Los logros de Silva en ambos extremos de la balanza han establecido nuevas marcas en el éxito multi-divisional de AMM. Luchadores como B.J. Penn y Randy Couture han tenido éxito y han fracasado en dos divisiones. Vitor Belfort, en su reciente carrera en el peso mediano, ha ganado peleas notables desde el peso mediano al peso pesado. Sin embargo, sólo Silva ha tenido este nivel de éxito en tres divisiones, no importa lo simple que haya parecido que fue para él y lo vergonzoso que fue para los demás.
Es importante -- quizá hasta excitante y reconfortante si eres Forrest Griffin -- darse cuenta de que muchas de las mejores peleas de Silva no son efímeras. Todas las peleas sobresalientes contaron con la cualidad temporal: La idea de "cuándo" es importante. Por ejemplo, Ricardo Arona derrotó a Wanderlei Silva en 2005 eso es más meritorio que las victorias de Vitor Belfort o Rich Franklin ante The Axe Murderer. La victoria de Dennis Hallman ante Matt Hughes, o incluso la de Thiago Alves ante Hughes, no están en el nivel del triunfo de Penn ante Hughes en 2004. Derrotar a los luchadores en su momento de grandeza es lo que importa.
Muchas de las grandes victorias de Silva han tenido lugar ante oponentes que no sólo estaban en un buen momento, sino que hacía tiempo que tenían mucho éxito. Sakurai, Franklin, Nate Marquardt, Dan Henderson y hasta Jeremy Horn, quien se ha convertido en Madera de deriva durante los dos últimos años, todo siguió prosperando mientras que los luchadores caían uno a uno ante Silva. Puede que no sea algo que te llame demasiado la atención, pero es más inusual de lo que crees.
Cuando miras la lista de retadores en la era de Zuffa en UFC, verás que está llena de luchadores que se ganaron el derecho de pelear por el título pero que no pudieron mantener una línea de éxito, desde Carlos Newton hasta Gil Castillo, David Terrell, David Loiseau, Gan McGee y Thales Leites. Si tuvieses que explicar los logros de un luchador a alguien que no entiende nada de AMM le dirás, "Bueno, fue un buen luchador en ese momento". Muchos de los nombres que Silva ha superado hablan por sí mismos.
Una de las características que encuentro más encantadoras entre los logros de Silva es que no ha llegado alto sin sufrir algún que otro fracaso. A pesar de que su derrota ante Luiz Azeredo en el comienzo de su carrera y la derrota por descalificación ante Yushin Okami por lo general son pasadas por alto, Ryo Chonan se aseguró de que Silva esté en el centro de atención durante el resto del tiempo. Su derrota en 2003 ante Daiju Takase fue tan embarazosa como lo que le hizo a Griffin el sábado, y quizá más si tenemos en cuenta el calibre de su oponente. Así es, su carrera y status actual nos demuestras que la ausencia de fracasos no da pruebas de grandeza.
En este tipo de deportes, el objetivo principal es sumar la mayor cantidad de victorias importantes más que vivir con miedo a perder. Creo que es mejor para el mundo de AMM ver a un rey del peso-por-peso que es genial debido a sus logros, en vez de estar en esa posición por las pocas veces que lo han superado.
El legado de Silva está asegurado, y desde ahora en adelante, estará jugando con el dinero de la casa. Lo mejor es que mientras que coquetea con el retiro, físicamente está como en su mejor momento. Si se queda un tiempo más en las 185 libras, habrá pesos medianos con logros y buen nivel para que él enfrente, aunque lo más probable es que siempre sea el favorito. Si quiere ir a las 205 libras, habrá una docena de nuevos retadores esperándolo. Vamos, hasta podría hacer alguna pelea en el peso pesado.
Así es como debe ser cuando un luchador está en la cima: oponentes de elite dispuestos a probar su grandeza. Hay una razón por la que los redactores octogenarios de boxeo siempre recuerdan los días de Sugar Ray Robinson, Henry Armstrong y Roberto Duran, y critican a los campeones modernos. Ellos iban detrás de los desafíos y lograron cosas brillantes dentro del cuadrilátero. No lo hicieron sin fracasar, pero la posibilidad de una derrota nunca los detuvo. Entendían que no hay que confundir la ausencia de fracasos con la grandeza.
Por lo general me preguntan a quién quisiera ver como oponente de Silva, y sinceramente, no es algo que me importe. Sólo lo quiero dentro de la jaula con un oponente de calidad, con otro hombre que se atreva a ser grande.
FUENTE ESPN DEPORTES

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